viernes, 27 de enero de 2012

Lectura de crónica número uno

Tiendópolis
Mientras en las principales ciudades estadounidenses el movimiento Occupy Wall Street tomaba forma, en los campamentos de desempleados, en los bosques de Estados Unidos, se vive desde hace tiempo una especie de resistencia anticapitalista y un nuevo sentido de comunidad.
Por Federico Mastrogiovanni




En el bosque, la gente intenta reconstruir su vida.
Un gran trozo de leña arde en una hoguera improvisada a la mitad del claro de un bosque en el condado de Ocean, Nueva Jersey. Nina enciende un cigarro con la colilla del anterior, farfullando en voz baja y para sí misma algunas palabras en polaco. Intenta calentarse las manos cubiertas por guantes sin dedos cerca del fuego, en una tarde de octubre que llega a su fin y anuncia un invierno muy frío.

Hay otras personas en torno al fuego. Cinco son mexicanos y el sexto es un gringo, Peter, de unos veinticinco años, de espesa barba rojiza y cuerpo atlético. Escucha a los demás hablar en español y se queda callado, fumando. El grupo platica tomando cerveza Pabst Blue Ribbon, la más económica que se puede encontrar en las tiendas del pueblo.

Alrededor de la fogata se persiguen gallinas y pollos, en un espacio común que hace las veces de plaza entre las tiendas de campaña de una comunidad que hace años encontró refugio en medio de este bosque.

Si se toma un autobús en el Port Authority Bus Terminal, la enorme central de autobuses que salen de la isla de Manhattan en dirección a Nueva Jersey, en menos de dos horas se llega a Lakewood, un poblado de alrededor de noventa mil habitantes, en el condado de Ocean. Es un pueblo como muchos en esta zona, muy tranquilo, con avenidas amplias, rodeado por bosques de diferentes variedades de pinos y abetos. Además del lago que le da el nombre a la localidad, el pequeño pueblo tiene muy pocas atracciones, lo que lo hace un lugar de descanso y relax dominguero para neoyorquinos jubilados.

Para llegar a este bosque hay que tomar la County Route 528. No es fácil arribar al campamento, porque lo único que se alcanza a ver desde el camino es un pequeño sendero que se desprende de entre los árboles. Cuando uno se adentra en la vegetación, poco a poco aparecen las primeras casas de tela. Decenas de tiendas de acampar y leña acumulada para el invierno que se avecina, en medio de un gran silencio.

En el pequeño espacio robado a los árboles está la entrada de lo que ahora se conoce en la zona con el nombre de Tent City, una de las tantas "tiendópolis" en las que han encontrado resguardo cientos de personas que con la crisis económica perdieron su casa, su trabajo, los ahorros de toda una vida, la esperanza, todo.

"Esperamos que este invierno no sea como los últimos dos —comenta preocupada Nina, con el cigarro eternamente encendido entre los dedos— porque, en serio, cada día nos arriesgamos a no despertar. No pensaba que terminaría así cuando dejé Polonia".

Nina tiene sesenta años. Llegó a la comunidad de Tent City hace tres años, después de que su marido la corriera de su casa por problemas económicos, luego de meses de violencia. Hoy son más de setenta las personas que viven en esta "reserva" junto con Nina, en el bosque de Lakewood, provenientes de sitios y experiencias diversas, pero unidos por un accidente común: no pudieron oponer resistencia a la crisis económica que golpeó a Estados Unidos en el año 2008.

 Tomado de: http://www.gatopardo.com/ReportajesGP.php?R=117

jueves, 26 de enero de 2012

Bienvenidos lectores, estudiantes y público en general

 Este espacio tiene como objetivo desarrollar  una metodología para enseñar por medio de la didáctica de la escritura, elementos para guiar a estudiantes del colegio Santander de la jornada de la mañana en su proceso de escritura, específicamente en el de las crónicas. Teniendo como base éste, se tomaran  crónicas escritas por  personajes  destacados;  asimismo como de los maestros, para desarrollar bajo este esquema una didáctica de la enseñanza de la redacción de crónicas.